Influencia de la vértebra Atlas sobre la escoliosis

escoliosis funcional

Foto: 1)antes del tratamiento
2) inmediatamente después del tratamiento

Hay dos tipos de escoliosis, una congénita y otra funcional. De la escoliosis congénita se ocupan generalmente los ortopédicos y los cirujanos.

La escoliosis funcional o actitud escoliótica, en cambio, puede ser causada o empeorada por una posición desalineada del Atlas.

Si el desplazamiento lateral del Atlas es muy acentuado, la columna vertebral, en su intento de compensar la inevitable posición inclinada de la cabeza, puede modificar su forma hasta el punto de llegar a asumir una curvatura en S o en C.

A causa del Atlas desalineado, las vértebras subyacentes también pueden asumir a su vez una posición desalineada.

En caso de un ángulo de rotación del Atlas especialmente acentuado, en algunas personas se puede notar también una torsión de la caja torácica o de toda la columna vertebral. Esta situación puede empeorar a causa de muchos otros factores físico e incluso psicoemotivos que será posible estudiar en profundidad en otra consulta.

Después de la corrección del Atlas, en presencia de una escoliosis muy acentuada, es aconsejable practicar otras terapias específicas y gimnasia correctiva, esto se debe a que los músculos, que con el tiempo se han desarrollado de manera asimétrica, tienen necesidad de ser reforzados convenientemente.

Prevenir la escoliosis con el método ATLANTOtec

Una vez que se origina la escoliosis, se debe realizar un gran trabajo para poder corregirla. Por este motivo es aconsejable efectuar la corrección del Atlas con el método ATLANTOtec lo antes posible, desde la infancia, de manera que la escoliosis funcional no vuelva a aparecer.

Tras el desplazamiento de la columna vertebral de su eje de simetría y forma ideal, se crea el terreno fértil para toda una serie de molestias secundarias como: dolores lumbares, "tensión lumbar", cervicalgías, nervios espinales pinzados que causan hormigueo o extremidades adormecidas, torticolis, hernias discales invertebrales, dolores de la articulación de la cadera, dolores de rodilla o de los pies y otras diferentes patologías sin relación aparente con el Atlas.